Transtorno Obsesivo-Compulsivo

Junio 28, 2008 · Bajo Gatos, Perros, Salud  Por Jose Peña

El trastorno compulsivo-obsesivo o TOC es un comportamiento anormal que pueden llegar a desarrollar algunas mascotas y se caracteriza por una serie de actividades repetitivas, que por lo general no tienen sentido ni función obvia y que ocurren fuera de contexto. Esta alteración psicológica tiene graves consecuencias físicas en los animales, especialmente trastornos digestivos y psicodermatosis (problemas de la piel de origen psicológico, producida por lamidas y mordidas excesivas). Entre otras de las conductas asociadas a TOC están la persecución de la cola o sus miembros y puede venir acompañada o no de auto laceración o incluso auto mutilación, enrollamiento de la piel (hiperestesia felina) y succión - masticación con o sin ingestión de otros tejidos como lana o tela. Esta enfermedad se desarrolla espontáneamente y no siempre el comportamiento es continuo, es principalmente intermitente, además, es de duración prolongada y llega un momento donde el ambiente no desencadena este comportamiento y termina siendo algo fijo.

Las obsesiones son aquellos comportamientos caracterizados por pensamientos repetitivos y persistentes y las compulsiones son aquellas acciones repetitivas y persistentes también. Las causas para este comportamiento aun no están aclaradas pero se cree que se debe a factores genéticos (algunas razas tienden a padecer mas este trastorno que otras), alteraciones neuroquímicas (principalmente en el sistema limbito el cual está relacionado con la memoria, la atención, las emociones, la personalidad y la conducta), la hipoestimulación ambiental (animales encerrados, amarrados la mayoría del tiempo, con falta de espacio, falta de juegos), la ansiedad y experiencias inapropiadas (sobre todo a edad temprana que es cuando se moldea la personalidad de la mascota, por destete precoz por ejemplo).

Hay algunas características en común entre todos los pacientes a los cuales se les ha diagnosticado TOC. Por lo general son animales que tienen mucho apego a su dueño o animales a los que su dueño les dedica poco tiempo, son animales que no cuentan con el espacio suficiente para desarrollarse ni estimular su mente, animales con problemas para socializar o mal socializados, estrés constante y situaciones conflictivas.

Entre los signos que podemos encontrar en una mascota con TOC están: succión, masticación e ingestión de tejidos (lanas, telas) los cuales tienden a buscar constantemente, señal de parada en las actividades de sustitución (actividades de escape frente a una situación que impide un comportamiento adecuado, o como resultado de un conflicto entre dos motivaciones contrapuestas) o no pueden parar ante las situaciones estereotípicas (acciones repetitivas, idénticas y que el paciente no puede controlar) donde se hace necesaria la intervención del dueño. Otros signos son la respiración acelerada (taquipnea), anorexia, hiperactividad, diarrea, hipervigilancia, agresiones, insomnio o duerme poco, asea excesivo, bulimia. En gatos, sobre todo en los siameses, los signos mas representativos son la alopecia psicogénica felina (perdida del pelo en zonas del cuerpo de origen psicológico), la hiperestesia felina (gatos muy sensibles al tacto lo que hace que se desencadene el comportamiento) y la lamedura excesiva de pelo.

El tratamiento varía con la gravedad y el tipo de comportamientos que este desarrollando la mascota. Los dos tipos de tratamiento son el cognitivo-comportamental y el farmacológico. El primero se enfoca principalmente en evitar aquellos estímulos que podrían llegar a desencadenar los comportamientos anormales estudiando el ambiente donde permanece y el manejo del dueño hacia la mascota. Incluye el empleo de varias técnicas y la formación del propietario para el tratamiento de la enfermedad y que por lo general representan todo lo contrario a lo que el animal esta siendo sometido y que desencadenan su comportamiento anormal los cuales podrían ser juegos, actividades de exploración, aumento del espacio donde se desarrolla el animal, interacciones sociales y enriquecimiento del ambiente por ejemplo.

La terapia farmacológica consiste en la utilización de medicamentos para tratar de controlar o modificar el comportamiento de la mascota, sin embargo este siempre debe ir asociado al tratamiento comportamental para lograr verdaderos resultados. El problema es que el uso prolongado de medicamentos puede traer efectos colaterales y el monitoreo debe ser permanente por parte del veterinario ya que algunas veces se debe aumentar o disminuir las dosis.

Esta enfermedad es mucho más común de lo que muchas personas creen y debe ser tratada como tal. Algunos dueños dejan que la enfermedad progrese mucho tiempo pensando que ese es el comportamiento normal del animal, otros los echan a la calle por los destrozos que ocasionan y otros animales pierden miembros o mueren consecuencia de las complicaciones en las heridas que se ocasionan.

Por ultimo, los animales no se vuelven “locos” porque si, lastimosamente el ritmo de vida de las ciudades no solo nos esta afectando a nosotros sino también a nuestras mascotas y no es justo someter a un animal a el mismo tipo de estrés que nosotros solo porque queremos tener una mascota. Si no somos capaces de brindarle todas las condiciones a un perro o a un gato para que se desarrolle lo más normal posible es mejor comprarnos una mascota virtual, al menos a esa la podemos formatear y revivir si se necesita.

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